El “Plan B” de la reforma electoral propone ajustes puntuales al marco constitucional con énfasis en austeridad, organización institucional y mecanismos de participación ciudadana.
De acuerdo con el análisis elaborado por nuestro equipo, la iniciativa incorpora medidas como la reducción progresiva del gasto en el Senado, límites al presupuesto de los congresos locales y una nueva configuración en la integración de ayuntamientos, estableciendo un máximo de regidores. Asimismo, plantea restricciones en remuneraciones y prestaciones de servidores públicos.
En materia de participación ciudadana, se redefine la revocación de mandato, estableciendo reglas específicas sobre su temporalidad, organización y alcances, con el objetivo de consolidarla como un mecanismo institucional permanente.
A diferencia de otras propuestas, este planteamiento no modifica la estructura de representación legislativa federal, sino que se concentra en ajustes administrativos y presupuestarios dentro de los distintos niveles de gobierno.
🔎 Consulta el análisis completo para conocer el alcance de la propuesta en comparación con la primera propuesta.
Foto: Sitio del Gobierno de México.

