El gobierno de México presentó el Plan de Infraestructura Hospitalaria 2026-2030, con lo que la ampliación y modernización de la infraestructura hospitalaria se perfila como uno de los pilares para la implementación del Servicio Universal de Salud (SUS), cuyo inicio está previsto para 2027.
Más allá de la construcción de nuevos hospitales, el desafío consiste en fortalecer la capacidad instalada del sistema público para responder a un nuevo modelo de atención en el que las personas podrán acceder a los servicios médicos sin importar la institución a la que estén afiliadas o si cuentan con seguridad social.
En este contexto, el 🔗Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria 2024–2030 contempla la incorporación de 9,139 camas hospitalarias adicionales mediante 152 proyectos -entre nuevos hospitales, ampliaciones y sustituciones- con una inversión estimada de 181 mil millones de pesos. De concretarse las metas planteadas, la capacidad hospitalaria nacional pasará de 96,966 camas en 2024 a 106,105 en 2030, fortaleciendo la capacidad operativa del sistema público de salud.
El fortalecimiento de la infraestructura física se acompaña de avances en el diseño institucional del nuevo modelo de atención. El 17 de abril de 2026 se publicó el Decreto por el que se crea el Servicio Universal de Salud, estableciendo mecanismos de coordinación entre las instituciones públicas que integran el Sistema Nacional de Salud. Como parte de este proceso, el 21 de julio de 2026 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las 🔗 Reglas de organización y funcionamiento de los Comités Interinstitucionales Especializados, instancias responsables de coordinar los aspectos operativos, técnicos, jurídicos, financieros y presupuestarios necesarios para la implementación del SUS.
Para las organizaciones del sector salud, la evolución de este programa representa un indicador clave de la capacidad del Estado para operar un sistema de atención verdaderamente interoperable.
El equipo especializado en regulación y sector salud de Corporativo MAF continuará dando seguimiento a los avances del Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria y al proceso de implementación del Servicio Universal de Salud, con el objetivo de identificar sus implicaciones regulatorias, operativas y estratégicas para los distintos actores del sector.

